EL DEBATE ACADÉMICO
ESTRUCTURA DEL DEBATE

INTRODUCCIÓN

Al ser la intervención que va a captar la atención primeramente, suele ser conveniente hacerla con un tono de teatralización, puesto que será más fácil que el jurado siga el hilo argumental en el que queremos introducirlos.

Aunque hay diversas formas de estructurar una introducción, vamos a ver cuál sería una de ellas. Las partes de la intervención serían las siguientes:

Exordio inicial: parte del exordio del discurso clásico, siendo la primera parte de éste y la que se centra en captar la atención. Normalmente se utilizará una historia que, por medio de la metáfora, nos haga entender la línea argumental de nuestro equipo. Su duración no debe ser de más de 30-40 segundos para no perder la atención del oyente.

Presentación del equipo: el orador presentará a su equipo y se presentará a sí mismo. Además, lo hará saludando primeramente al jurado, al público asistente y a los miembros del equipo contrario.

Contextualización del tema: en esta parte se suele comenzar a hablar de la pregunta del debate, usando recursos como definiciones, preguntas retóricas, etc. para ir situando al oyente en la posición en la que queremos que esté.

Enumeración de los argumentos: daremos nuestros tres argumentos, acompañándolos únicamente de un breve comentario, pero sin dar excesiva información sobre aquello que vamos a contar. Lo importante aquí es que la estructura del que va a ser nuestro discurso quede clara.

Cierre: lo ideal es acabar recopilando de nuevo el "título" de nuestros tres argumentos y retomando la historia inicial, de forma que nos quede un discurso que empieza y acaba con lo mismo.

REFUTACIONES

La refutación es el momento del debate que tenemos para aportar evidencias de peso para nuestros argumentos, responder las cuestiones que el otro equipo lanzó sobre nuestros argumentos, y poner en tela de juicio los argumentos presentados por el otro equipo para defender su postura en el debate.

DESCARGAR LAS PARTES DE UN ARGUMENTO

¿CÓMO BUSCAR BUENOS ARGUMENTOS?

Conferencia a cargo de Fernando Carrera. Carrera ha ganado numerosos torneos de debate y concursos de oratoria. Es profesor en la UIC, asesor político y de grandes empresas multinacionales y cofundador de Inspiring (www.inspiringfc.com). Con sus consejos ayuda a encontrar buenos argumentos y a observar lo más relevante dentro de una premisa a debatir.

RAZONAMIENTOS Y FALACIAS COMUNES


CONCLUSIÓN

La conclusión es un resumen de todo lo que ha pasado anteriormente. Es una parte muy importante, puesto que en ella podemos convencer al auditorio de que nuestros argumentos han quedado por encima de los del otro equipo.

En la conclusión, nunca podremos introducir argumentos, datos o evidencias nuevos.

Comenzaremos esta intervención captando la atención de los oyentes para hacerles ver que ha llegado el momento de sintetizar lo que se ha dicho hasta ese momento. Se suelen usar frases del tipo "llegados a este punto, después de media hora de debate, sólo queda resumir aquello que aquí se ha dicho".

A continuación, se irán enfrentando los argumentos del equipo propio y el rival, remarcando aquellos argumentos en los que nuestro equipo ha tenido más fuerza y aquéllos en los que el equipo contrario ha sido más débil. Es el momento también de poner más énfasis en las cosas que no nos han sabido responder en las preguntas, las evidencias que no han mostrado y los datos que no hayan convencido al auditorio.

Por último, un recurso muy usado es retomar la historia del exordio inicial, lo que aportará un mayor nivel de coherencia al discurso al empezar y acabar con lo mismo.



La conclusión se debe hacer durante el debate, pues será el resumen de lo que pasa en ese debate en concreto.